Tips para viajar seguro en el coche en verano

El verano estará aquí antes de que nos demos cuenta, y como conductor, ya sabes que es uno de los momentos más críticos para ti, tanto cuando haces la ruta para ir a tu puesto de trabajo o cuando decidís llenar el maletero y os preparáis para iros una semana de vacaciones.

Antes de que llegue el sofocante calor de los meses de julio y agosto, deberías empezar a tomar medidas para viajar seguro en verano. Y es que el asfalto en España puede alcanzar temperaturas superiores a los 60°C, convirtiéndose en una superficie abrasiva que pone a prueba cada componente de nuestro vehículo.

Uno de los elementos que más sufre en estas condiciones son las ruedas; El calor aumenta la presión interna y acelera el desgaste de la goma. Si al revisar tu coche notas que el dibujo está cerca del límite legal o que los flancos presentan grietas, no te la juegues. Una excelente opción para mantener la seguridad sin disparar el presupuesto de las vacaciones es comprar neumáticos de segunda mano de alta calidad.

Muchos de estos neumáticos provienen de flotas que se renuevan por tiempo y no por uso, ofreciendo una profundidad de dibujo óptima y una estructura fiable por una fracción del coste de unos nuevos. Con el asfalto hirviendo, tener un buen agarre es la diferencia entre un viaje tranquilo y un susto innecesario.

¿Por qué es importante extremar las precauciones en verano?

Conducir en verano no es simplemente "conducir con sol". Es enfrentarse a una serie de variables físicas y biológicas que alteran nuestra capacidad de reacción. La fatiga aparece mucho antes, la visibilidad puede verse afectada por los reflejos y la mecánica del coche trabaja al límite de sus posibilidades térmicas.

¿Por qué se calienta el coche en verano?

¿Por qué se calienta el coche en verano?

El calentamiento de un vehículo en la época estival responde a un fenómeno de acumulación térmica. Un coche es, básicamente, una caja de metal con grandes superficies de cristal. Esto genera un efecto invernadero masivo: la radiación solar entra por las lunas, calienta los materiales interiores (plásticos, cuero, textiles) y ese calor queda atrapado.

A nivel mecánico, el motor genera su propia energía térmica mediante la combustión. En invierno, el aire exterior ayuda a refrigerar el sistema de forma eficiente. En cambio, durante el verano el aire que entra por el radiador ya está a 35°C o 40°C, por lo que el sistema de refrigeración debe esforzarse el doble para mantener el motor a sus 90°C óptimos.

Si el líquido refrigerante está degradado o el radiador está sucio, el coche no puede evacuar el calor y sufriremos un calentamiento que puede derretir la junta de la culata en cuestión de minutos.

¿Por qué se empañan los cristales del coche en verano?

Tendemos a asociar los cristales empañados con el frío del invierno, pero en verano ocurre con frecuencia debido a la diferencia de temperatura y humedad.

Cuando ponemos el aire acondicionado muy fuerte y orientamos las rejillas directamente hacia el parabrisas, el cristal se enfría drásticamente. Si en el exterior hace mucho calor y hay humedad, el vapor de agua del aire exterior se condensa al tocar el cristal frío, creando esa neblina por fuera.

Cuando esto sucede, ¿cómo puedes desempañar los cristales de tu coche en verano?

- Dirige las rejillas hacia el cuerpo o hacia los pies, nunca directamente hacia la luna delantera.

- Si el vaho es exterior, un barrido rápido con un poco de líquido limpiaparabrisas lo eliminará al instante.

- Es muy importante que cuando actives el aire acondicionado no te pases, ya que basta con que la temperatura sea de 22º C para estar a gusto en la cabina.

Viajar seguro en coche en verano, ¿qué medidas debes tomar?

Tener el coche a punto para poder circular por la carrera es importante, pero el 80% de la seguridad en la carrera depende del factor humano.

Antes de que llegue la temporada estival y suban las temperaturas y, sobre todo, antes de hacer un trayecto largo, es muy importante planificar toda la ruta teniendo en cuenta tres factores:

- La temperatura

- El estado de la carretera

- Tu estado físico y mental

Trucos para enfiar el coche en verano

Evita conducir en las horas de más calor del día

Las peores horas para conducir en verano son entre las 12:00 y las 17:00, y se consideran zonas rojas, ya que la radiación es máxima y el esfuerzo del aire acondicionado drena potencia al motor y atención al conductor.

Además, si conduces a una temperatura interior de 35º C será equivalente a que si condujeses con una tasa de 0.5 gramos de alcohol por litro en sangre; Tus reflejos serán ´mas lentos y tu capacidad para procesar señales disminuye.

Si el viaje es muy largo, lo mejor es salir por la tarde o a primera hora de la madrugada si quieres evitar atascos. Claro que no siempre podrás evitar tener que conducir a estas horas, para lo que debes seguir los siguientes consejos que te daremos.

Respeta los tiempos de descanso recomendados

El mejor consejo que te podemos dar al conducir en verano: Respeta, sin discusión los tiempos de descanso recomendados al conducir.

Piensa que el calor va agotando poco a poco tu sistema nervioso, y aunque tú te sientas que estás bien, tu cerebro tiene que hacer un esfuerzo extra para “mantenerte” alerta mientras conduces. Así que, si vas a hacer un trayecto largo, para cada 2 horas o 200 kilómetros, baja del coche, camina un poco por la sombra y estira las piernas.

Solo con esto, durante unos minutos, reactivarás la circulación sanguínea y despejarás tu mente.

Bebe agua o zumos con frecuencia

La deshidratación causa mareos, dolor de cabeza y fatiga. Lleva siempre una botella de agua fresca (pero no helada, para evitar cortes de digestión) en el habitáculo. Bebe pequeños sorbos de forma constante. Evita las bebidas con mucho azúcar o cafeína en exceso, ya que aunque dan un subidón inicial, pueden provocar un efecto rebote de cansancio poco después.

No te hinches a comer si tienes que coger el coche

Una digestión pesada desvía gran parte del flujo sanguíneo al estómago, restándoselo al cerebro. Esto provoca una somnolencia irresistible. Opta por ensaladas, frutas o sándwiches ligeros. Es mejor comer poco varias veces que mucho de una sola vez.

Utiliza prendas ligeras y gafas de sol

Viste ropa de algodón o fibras técnicas que transpiren. Y, por favor, nunca conduzcas con chanclas.

Por otro lado… ¡Evita a toda costa conducir con chanclas o sandalias! Sí, es el calzado más cómodo para moverte durante el verano, ya que dejan el pie a la fresca y no suda tanto, pero pueden engancharse en los pedales o deslizarse en una frenada de emergencia impidiendo que apliques la fuerza necesaria.

Las gafas de sol son un elemento indispensable, y nuestro consejo es que sean polarizadas, ya que reducen los reflejos del asfalto y evitan la fatiga ocular producida por el exceso de luminosidad.

Aparca el coche a la sombra

Siempre que sea posible, busca el resguardo del sol. Si no hay sombra disponible, utiliza parasoles en la luna delantera y, si puedes, en las traseras. Un consejo vital: cuidado con el catalizador. El tubo de escape alcanza temperaturas altísimas. Si aparcas sobre matorrales secos, el calor del escape puede iniciar un incendio forestal en segundos. Aparca siempre en zonas despejadas.

Lava el coche con frecuencia

Lavar el coche con mayor frecuencia en verano no es por estética, sino porque una capa gruesa de polvo, insectos muertos y suciedad sobre la carrocería absorbe más calor y dificulta la refrigeración de la chapa.

Además, los cristales limpios reducen los reflejos y mejoran la visibilidad, algo crucial cuando el sol está bajo y nos da de frente.

Planifica tu ruta con antelación

En verano hay muchas obras en las carreteras aprovechando el buen tiempo. Consulta apps de tráfico antes de salir. Saber dónde hay una gasolinera con sombra o un área de descanso con árboles puede salvarte de un momento de agobio si el calor aprieta más de la cuenta.

Conduce descansado

No salgas de viaje justo después de trabajar si vas a hacer 500 kilómetros. El cansancio acumulado de la semana, sumado al calor del viaje, es una combinación letal. Duerme al menos 7 u 8 horas la noche anterior.

Cómo preparar el coche para el verano

Tu vehículo necesita un "chequeo médico" antes de enfrentarse a la maratón de las vacaciones. Aquí te detallo los puntos que no puedes pasar por alto:

Te explicamos como preparar el coche para el verano

Comprueba el aire acondicionado

Si notas que el aire no sale frío de inmediato o que huele a humedad, es probable que necesites una recarga de gas o cambiar el filtro de polen. Un filtro obstruido hace que el sistema trabaje forzado, consuma más combustible y no enfríe el habitáculo correctamente.

Revisa los sistemas de refrigeración

Es el punto más crítico. Comprueba el nivel del líquido refrigerante (siempre con el motor frío, ¡nunca abras el tapón en caliente!). Si el nivel baja con frecuencia, podrías tener una fuga en un manguito. Revisa también que el electroventilador salta cuando el coche alcanza temperatura; si no funciona, el motor se quemará en el primer atasco que encuentres.

Comprueba la presión y estado de los neumáticos

Como mencionamos al principio, los neumáticos son los que sufren el castigo directo del asfalto.

Presión

Ajústala a lo que recomienda el fabricante para el coche "cargado" (solemos viajar con más maletas en verano). Una presión baja aumenta el rozamiento y puede provocar un reventón por calor.

Dibujo

El mínimo legal es 1,6 mm, pero en verano, con tormentas repentinas o asfalto muy caliente, se recomienda no bajar de los 3 mm.

Si tu presupuesto es ajustado, recuerda que los neumáticos de segunda mano revisados son una opción inteligente para llevar gomas en buen estado sin arruinarte.

Revisa el estado de los frenos

El calor excesivo provoca el fenómeno llamado fading: el líquido de frenos se calienta tanto que pueden aparecer burbujas, y al pisar el pedal, este se siente "esponjoso" y el coche no frena.

Revisa el grosor de las pastillas; si están muy gastadas, transmitirán más calor al líquido de frenos.

Revisión general de la batería y luces

Las baterías sufren más con el calor extremo que con el frío. El calor acelera la reacción química interna y puede dejarte tirado sin previo aviso. Revisa también que todas las bombillas funcionan; en verano solemos viajar de noche y una luz fundida es un riesgo alto de seguridad.

Cómo enfriar el coche en verano

Llegar al coche después de que haya estado 4 horas al sol es entrar en un horno. Aquí tienes el método más eficaz para enfriarlo rápido sin romper el sistema de aire acondicionado:

Utiliza un pequeño truco japonés

Te vamos a enseñar un truco japonés que te vendrá de perlas para enfriar el coche en verano:

1 - Abre la ventanilla del copiloto completamente.

2 - Vete a la puerta del conductor y ábrela y ciérrala rápido 5 o 6 veces.

Esto crea un efecto de succión que expulsa el aire caliente (que está a 50°C) y mete aire del exterior (que está a 35°C). En 30 segundos habrás bajado la temperatura unos 10 o 15 grados de forma "manual".

Inicia la marcha con las ventanillas bajadas

No pongas el aire a tope con el coche parado. Arranca, baja todas las ventanillas y circula un par de minutos para que el flujo de aire natural termine de renovar la atmósfera interior.

Activa el aire acondicionado y súbelo de manera progresiva

Una vez que el aire caliente ha salido, sube las ventanillas y conecta el aire. Empieza por una potencia media y no lo pongas al mínimo de temperatura (16°C). Es mejor ponerlo a 21°C para que el chorro de aire no sea tan agresivo para tus vías respiratorias.

Usa la recirculación solo al principio

Conecta la recirculación de aire durante los primeros 5 minutos para enfriar el aire que ya está dentro. Después, cámbialo a aire exterior para renovar el oxígeno y evitar la somnolencia.