Los retrovisores del coche, ¿son una mera pieza decorativa? En realidad, muchos conductores no le dan el valor que tienen, pues se trata de un elemento de seguridad activa muy importante.
Gracias a ellos tenemos el campo visual necesario para comprobar si podemos adelantar el turismo de delante con tranquilidad, asegurarnos de que cada maniobra la podemos realizar sin poner en riesgo la integridad de los que van en la cabina o como apoyo a la hora de aparcar el coche. Por desgracia, es una de las piezas más expuestas a sufrir daños, ya que sobresalen por los lados y un simple roce en el garaje o un impacto pueden dejarlo inservible.
Ahora bien, ¿alguna vez te has preguntado cuáles son los retrovisores obligatorios en tu coche? Si se ha roto, ¿cuánto cuesta repararlo? O, ¿lo que te interesa saber es cómo puedes cambiar el retrovisor tú mismo? Vamos a ahondar en este tema, analizando que dice la normativa de la DGT y como podría afectarte ciertas decisiones a la hora de pasar la ITV, buscando alternativas para ahorrar al hacer el cambio, como por ejemplo comprar el espejo retrovisor de segunda mano.
¿Qué retrovisor es obligatorio para circular?
Estamos acostumbrados a que los coches tengan tres retrovisores, los de los laterales y el del interior de la cabina, pero, ¿cuál es el retrovisor obligatorio?
Según establece el Reglamento General de Vehículos, hay dos espejos retrovisores obligatorios para los vehículos. El primero es el que se encuentra en el lado del conductor, es decir, el izquierdo, ya que es el que ofrece la visión directa sobre el carril de adelantamiento.
El segundo es el retrovisor interior, conocido como espejo retrovisor central, qué es el que permite una visión completa de la luneta trasera y sirve de apoyo al realizar ciertas maniobras, como aparcar o comprobar como está el tráfico detrás de nuestro coche cuando decidimos adelantar (con el apoyo del izquierdo).
Entonces, ¿el retrovisor derecho no es obligatorio? Cuidado, porque esto no es así. El retrovisor derecho es obligatorio cuando la visión del retrovisor central está obstruido, es decir, que no puedes ver porque llevas carga que tape la visión, si se trata de una furgoneta….

¿Se puede circular con el retrovisor izquierdo roto?
Dicho todo lo anterior, supongamos que por algún golpe o accidente el espejo retrovisor izquierdo de tu coche se rompe. Es más frecuente de lo que pensamos, y no siempre podemos permitirnos el lujo de ir corriendo al taller, por falta de tiempo o porque tardan en darnos cita.
Entonces, hasta que lo cambies, ¿podrías circular con el retrovisor izquierdo roto? Te lo diremos claro: No, y hacerlo podría enfrentarte a durísimas consecuencias:
Multa de tráfico
En el “mejor de los casos” si conduces con el retrovisor izquierdo roto, dará igual que hayas hecho un apaño como pegarlo con precinto o que el cristal esté roto y puedas ver un poco con él.
Si te detienen en un control, o te ve algún agente de policía, te puedes enfrentar a una sanción que puede rondar los 200 euros por conducir con este elemento de seguridad tan importante dañado.
Inmovilidad del vehículo
En un caso muy “extremo” si los agentes consideran que el estado del espejo retrovisor compromete la visibilidad o que pudiera desprenderse en plena marcha, podrían inmovilizar el vehículo, lo que implicaría tener que pagar también los gastos de la grúa.
No pasarás la ITV
¿En breve tendrás una inspección técnica? Pues que sepas que un retrovisor izquierdo roto se considera como un defecto grave, por lo que no pasarás la inspección.
Es más, solo se te permitirá usar el coche para ir al taller o al centro de inspección. Y, si llevas el coche con la pieza dañada, aunque le hayas hecho un pequeño apaño, tendrás que volver a pasarla hasta que esté en perfecto estado.
Estado del cristal del retrovisor izquierdo
También será muy importante el estado en el que se encuentre el cristal del espejo retrovisor, que debe estar limpio y sin grietas.
Si se ha roto porque le han dado un golpe o tu accidentalmente, no podrás ver bien el exterior, ya que la imagen quedará deformada o podría generar reflejos peligrosos para ti o el resto de los conductores. Da igual que la carcasa esté bien, tendrás que cambiar el cristal.
¿Cuánto cuesta arreglar el retrovisor?
Cómo con cualquier otro componente de tu vehículo la respuesta depende de varios factores, ya que no es lo mismo cambiar solo el cristal que tener que cambiar toda la pieza. Del mismo modo que también influirá si es un retrovisor manual o uno eléctrico.

¿Cuánto cuesta cambiar el espejo retrovisor?
Supongamos que tienes que cambiar toda la pieza, para lo que tendrás que ir a un taller que considera la pieza directamente de la marca, ya que los retrovisores no son universales y tienen que ser del mismo modelo.
En este caso, si se trata de reparar un retrovisor manual, es decir, el que llevan la mayoría de los coches, el precio suele rondar entre los 80-150 euros.
Ahora bien, ¿qué pasa con los retrovisores eléctricos? Aquí la cosa ya cambia, porque no solo hay que retirar la pieza, hay que verificar que todos los cables funcionen correctamente y el montaje es más complejo, por lo que su precio puede superar los 300 euros.
¿Y si solo cambias el cristal del retrovisor?
Está será una buena noticia para ti, porque si solo se trata de cambiar el cristal del espejo retrovisor, entonces, su precio es mucho más bajo, siendo interior a los 80 euros y es una pieza bastante barata de comprar.
Ahorrando al comprar el espejo retrovisor de segunda mano
Al tener que cambiar el espejo retrovisor nos enfrentamos a un gran problema, y es que al no tratarse de una pieza universal, tenemos que comprar el del mismo modelo que nuestro coche.
Para los modelos más modernos no suele ser un problema, pero para los antiguos es posible que la marca ya no tenga repuestos, especialmente si el coche tiene más de 12-15 años. Aunque solo lo estamos usando como ejemplo, si vas a llevar el coche a un taller para que el cambio lo haga un mecánico, siempre puedes optar por la opción de comprar un retrovisor de segunda mano.
Lo único en lo que deberás fijarte antes de hacer tu compra en el desguace son estos cuatro puntos:
- El número de pines del retrovisor, que puede ser de hasta 12 pines según el modelo (especialmente en los eléctricos.
- Si es para un vehículo que tendría un retrovisor inteligente, es decir, eléctrico, que incluya las mismas funciones.
- Lo ideal sería que el color de la carcasa fuese el mismo, pero si lo encuentras de un color diferente no pasa nada, porque la carcasa es intercambiable.
- Por último, tenemos el número del bastidor (VIN) de tu vehículo, el dato más importante que debes revisar antes de hacer tu compra.
Con respecto al último punto, ¿realmente es tan importante? Pues sí, porque aunque la marca haya lanzado varios modelos de tu vehículo, puede haber cambios sutiles, como en el número de pines o el diseño del retrovisor. Si lo cambias por uno que encaje, pero no sea del mismo modelo, es altamente probable que no puedas pasar la ITV.
¿Y dónde se encuentra el código VIN? Es muy sencillo, lo encontrarás en la ficha técnica del vehículo en el apartado “E”, así como también está registrado en el permiso de circulación. Otro lugar en el que lo encontrarás es la esquina inferior del parabrisas, en el lado del conductor.
¿Cómo cambiar un espejo retrovisor? ¡Sigue estos pasos!
Si el espejo retrovisor de tu coche es manual, y has decidido comprarlo de segunda mano, tenemos una buena noticia para ti, es una pieza que puedes cambiar tú mismo, ya que no es un proceso que necesite de conocimientos de mecánica ni usar herramientas pesadas.
Solo necesitas un poco de paciencia y las herramientas que te diremos a continuación:

Herramientas para cambiar un espejo retrovisor
Para este proceso vas a necesitar las siguientes herramientas:
- Juego de destornilladores planos y de estrella.
- Llaves de vaso o fijas de 8 o 10 mm (esto puede variar según el modelo de coche).
- Cuña de plástico o destornillador plano fino.
Pasos para cambiar el espejo retrovisor
Pasemos a los pasos que debes seguir para cambiar esta pieza. Sigue los pasos tal y como te indicamos para no cometer ni un solo error:
1 – Abre la puerta y localiza la pieza de plástico que tapa la fijación del espejo por dentro.
2 – Haz palanca usando una cuña de plástico o el destornillador plano con punta fina.
3 – Verás que al hacer palanca se moverá el espejo, por lo que tendrás que desenroscar el embellecedor de la palanca o tirar de él.
4 – Mientras otra persona sujeta el retrovisor desde fuera, quita los tornillos que lo mantienen unido a la puerta. Si lo quieres hacer solo, baja la ventanilla y sujeta el retrovisor con la otra mano.
5 – Retira el retrovisor dañado y limpia la zona de contacto de la puerta.
6 – Coloca el nuevo retrovisor, encajándolo en los orificios.
7 – Reinicia el proceso a la inversa: pon los tornillos, coloca el mando de ajuste y presiona el embellecedor hasta oír un “clic”.